La visita del presidente Kast es una oportunidad
histórica para restablecer la “comunicación diplomática y política”, que se vio
afectada negativamente con los resultados de la demanda boliviana ante la Corte
Internacional de Justicia en el año 2018. Por lo tanto, representa una posibilidad,
no necesariamente para enviar embajadores, sino para mejorar las relaciones
comerciales en primera instancia y, simultáneamente, para mejorar aspectos
cruciales como el combate al narcotráfico y la seguridad estatal frente al
crimen organizado transnacional.
En
segunda instancia, el acercamiento es el resultado o una consecuencia de la
cumbre “Escudo de las Américas”, celebrada en Miami en marzo de este año 2026.
Este fue un momento de rearticulación de los gobiernos latinoamericanos que
comparten una nueva visión de los Estados Unidos sobre cómo enfrentar la
política antidrogas y el crimen organizado. En este caso, tanto Kast como
Rodrigo Paz, utilizarán las condiciones políticas del Escudo de las Américas
para reconstruir relaciones estratégicas y una amistad que responde al
alineamiento estratégico de ambos países con la política exterior de los Estados
Unidos en América Latina.
Un aspecto innovador es el tecnológico. Es una
oportunidad muy importante, sobre todo para Bolivia que le permitiría colgarse como
“puente digital” en el proyecto Humboldt y el ingreso de manera más agresiva en
todo lo que significan los negocios digitales, la influencia estratégica de la
Inteligencia Artificial y otras oportunidades que, por el momento, no están
siendo debidamente analizadas y sopesadas. El proyecto Humboldt favorece mucho
más a Chile que ya tiene una inserción plena de los negocios y visiones de
largo plazo con Google. Bolivia carece de una estructura de regulación, tanto
normativa como tecnológica, motivo por el que debe ir con calma y analizar con
detenimiento los factores positivos y negativos. De cualquier manera, si Chile
pone a disposición de Bolivia, no solamente un conjunto de condiciones como ser
un puente digital, sino también opciones como transferencia tecnológica,
reducción de costos en una serie de negocios digitales y transacciones seguras
en el mundo de las cripto monedas, entonces el proyecto Humboldt es una gran
noticia.
Bolivia tiene muchas deficiencias en materia de gobernanza
digital (ubicándose en los últimos puestos de la región en el manejo de
Inteligencia Artificial y madurez tecnológica). La llegada de Kast es también
una indirecta presión y una amenaza porque Bolivia, como Estado, se vería
enfrentada a ciberataques, sabotaje de infraestructura crítica y espionaje
informático; además de la desprotección de datos personales porque no hay una
ley de protección de datos personales, lo cual nos pone en serio riesgo geopolítico
de datos; al convertirse en un canal interoceánico de tránsito entre Brasil y
el Pacífico, la soberanía digital de los datos que cruzan el territorio
boliviano se vuelve débil, dejando al país expuesto a presiones geopolíticas
externas.
Finalmente, el primer tema para aclarar es el decomiso
de la madera boliviana que fue acusada de estar impregnada con cocaína, lo cual
afectó negativamente a la economía forestal, sin haberse comprobado la
presencia masiva de dicha droga. Este tema es vital en las relaciones
bilaterales y en la lucha compartida contra el narcotráfico y los aspectos
estratégicos del Escudo de las Américas, pero afecta profundamente el acceso y
las posibilidades de exportación en Bolivia, sobre todo porque no se tiene una
salida al mar. Al bloquear los puertos chilenos con el argumento de
investigaciones (no comprobadas en el caso de la madera) sobre narcotráfico, se
revive la deuda histórica de Chile con Bolivia. Este tema deben resolverlo
ambos mandatarios y viabilizar relaciones comerciales más efectivas y amigables
en materia de integración económica.



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